Thursday, January 12, 2006

Ayer: escuchamos el disco de Bebe hasta las dos de la mañana. Repetimos la canción número 10 hasta el cansancio. No logramos ponernos de acuerdo. ¿Se trataba de una historia de amor? ¿de una madre que le cantaba a su hijo?. Yo a pesar de que decidí no volver a tomar un libro de Tolstoi me inclinaba por la historia de amor. Fran: no participaba de la conversación, estaba triste. Solo abrió la boca para decir algo de la mater dolorosa, de su relación con las madres de los detenidos desaparecidos.
Un silencio complicado en el que optamos por prender cigarros. La tristeza de Fran. La canción que tararébamos sin muchas ganas pero que terminaba diciendo: mi amor siempre estará cuidándote.

3 comments:

manán said...

A veces nadie entiende por que hacemos cosas que hacemos... lee esto, vale la pena:

Muchas especies de las polillas nocturnas se ven atraídas de manera inexorable hacia una fuente de luz, y frecuentemente en tardes cálidas, pueden verse formando nubes alrededor de los faroles. De este modo, millones de polillas han sido atraídas hacia su muerte - volando hacia la trampa de un coleccionista, hacia los faros de un auto en marcha o hacia una llama de una lámpara de aceite. Una de las polillas, la "gitana" (Arctia caja) es curiosa porque se siente atraída por la luz a partir de la medianoche, momento en el que volará en masa hacia las trampas de polillas. Nadie entiende relamente por qué las polillas hacen esto, pero una explicación es que confunden la luz con la luna. (de "La anatomía de Insectos y Arañas")

baudelaire3 said...

María: demasiada suerte en el viaje. No nos odies por sólo ser chilenos y no sabios japoneses.

Te queremos

Carmen y yo

manán said...

¿qué se puede decir?
buen camino!